Cinco coches, para qué más, suficientes para poseer un pedacito de historia en tu casa, donde poder contemplarla, montarte y conocer el verdadero placer de conducción. Algo inalcanzable para la mayoría de los seres humanos, a los que únicamente nos queda apreciar esas joyas en museos o a través de imágenes sacadas desde el ordenador.

Sueños que forman parte de ti, de tu imaginación. Coches que al verlos pasar delante tuyo piensas lo que serías capaz de hacer por tenerlos en tu poder, en tu amado garaje. Meditas entorno a todo lo que ha hecho a lo largo de su historia esa joya, repasas una y mil veces sus características técnicas, a la vez que recuerdas los vídeos o películas donde ha participado.
Cada persona, cada ser amante del automovilismo, del motor y de todo lo que implique velocidad contará con los suyos propios. Unos dirán que cinco coches para un garaje de ensueño son pocos, otros dirán que son muchos, para mi es la cantidad perfecta. En verdad, si pudiésemos tener liquidez en el banco suficiente como para hacer frente tanto a los gastos de compra como de mantenimiento, muchos de nosotros acabaríamos con coches que no necesitamos, ni apenas usaríamos. Tampoco me refiero a tener una colección de más de cinco mil vehículos como el caso del Sultán de Brunei.

Cinco es la cifra idónea, ni poco ni mucho. Suficiente para albergar en un nuestro rincón de la casa, ya sea el salón, el garaje o una habitación acondicionada, desde clásicos hasta superdeportivos del Siglo XXI.
Un Rolls Royce Ghost como coche familiar, un Audi A1 Quattro para ir a hacer la compra y disfrutar en carreteras de curvas, un Lamborghini Huracán para correr, presumir y vacilar a la gente que se te queda mirando allá por donde vayas, un Porsche 911 GT3 para ir al circuito y un Range Rover para ir al campo de la manera más elegante posible. ¿Pensaréis que me he vuelto loco? No. Esta podría ser la elección de una persona a la que “le gustan los coches”, compras simples y bastante útiles, pero hay que recordaros que no nos gustan los automóviles, nos encantan, los amamos.

En el fondo todos sabemos que sería imposible decantarse únicamente por cinco unidades. ¿De todos los vehículos que se han fabricado durante más de un siglo, con cuál te quedas? No podría decidirme, pero hay que intentarlo.
Un clásico debería ser obligatorio en cualquier colección de coches que se precie. ¿Qué os parece un Ferrari 250 GTO? o mejor, un Ferrari 250 California. Dicen que este último es el vehículo más bello jamás fabricado. Tal vez podríamos mirar en Reino Unido. ¿Un Aston Martin DB5 estaría mejor?
Hay tantos que no sabría decidirme. Los clásicos es para verdaderos apasionados, para los que le gusta el arte y además, si tienes la posibilidad, restaurar tu coche, el sueño de cualquier amante de joyas con cuatro ruedas.
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